Pirámides de Maslow

Las pirámides de Maslow o pirámides de necesidades básicas de Maslow, y según su teoría manifestaban un ciclo jerárquico que debía construirse desde la base para poder continuar hacia los niveles superiores. En la base se encontraban las necesidades fisiológicas o básicas de una persona. Estas necesidades podían ser satisfechas de forma simple, pero a medida que se avanza en las pirámides de Maslow, se vuelve más complicado satisfacer al individuo hasta llegar a las jerarquías de mayor relevancia y que, según Maslow, son el fundamento de la existencia de las personas. Sin embargo, también afirma que la naturaleza del ser humano radica en la búsqueda constante y que a medida que se satisface una necesidad, surgen otras que también hay que llenar. Donde la cúspide es la autorrealización, donde el individuo alcanza la felicidad absoluta en armonía con el resto y rodeado de amor.

Pero también han existido autores que refutan a las pirámides de Maslow, pues luego de la autorrealización, se empiezan a evidenciar nuevas necesidades que adhieren fallas a la teoría. Existen autores que incluso acusan a esta teoría como una forma de legitimar la estructura piramidal de la sociedad, tachándola de afirmar la explotación de una clase social en la base de la pirámide, por los poco que están en la cima.

Además, se pone en evidencia que la felicidad es un sentimiento subjetivo que no depende de la satisfacción de necesidades y que estos son estereotipos culturales. De tal manera que la cúspide en las pirámides de Maslow de la autorrealización, se puede alcanzar sin necesidad de bienes materiales, sino de bienes espirituales. Pues el estudio realizado para la obtención de esta teoría se realizó a través de personas de culturas occidentales a mediados del siglo XX. Y por tanto, aplicaría a este segmento con mayor eficacia. Es decir que las pirámides de Maslow podrían no aplicarse a todas las culturas de las distintas sociedades en el mundo.

En cualquier caso, se han ido actualizando los conceptos y además de los cinco niveles que la teoría tradicional de las pirámides de Maslow han mostrado, ahora se habla de dos niveles más que no pertenecen a ningún nivel en específico, sino que están presentes en todo momento durante el desarrollo psicológico del ser humano. Estas necesidades son conocidas como las 7 necesidades de Maslow por fuera de la jerarquía, lo cual no significa que sean más o menos importantes, tan solo que no se las incluyen en los niveles, pero siempre existirán como parte de las necesidades.

En las pirámides de Maslow que fueron ampliadas posteriormente por él mismo, estas 7 necesidades de Maslow son las necesidades cognitivas y las necesidades estéticas, que incluiremos en la gráfica por cuestiones didácticas pero que en realidad no pertenecen dentro de la pirámide:
Pirámides de Maslow

Las Pirámides de Maslow

En esta versión de las pirámides de Abraham Maslow podemos observar tres nuevas categorías divididas en dos categorías, ya que hay dos categorías que siempre están presentes, estas son las necesidades cognitivas que se manifiestan en la necesidad del ser humano de saber y comprender. El deseo de conocer es intrínseco en el ser humano, y para la mayoría de personas la curiosidad es una sensación que no puede evitarse ni puede ser saciada. Como por ejemplo, investigar los fenómenos y hechos de la naturaleza, la resolución de enigmas y problemas, y diversas actividades relacionadas con la indagación. Estas necesidades son necesarias durante todo el proceso de adaptación y desarrollo con el entorno. Tanto para poder aprender cómo satisfacer las necesidades básicas en las pirámides de Maslow, como para autorrealizarse mediante el desarrollo de talentos.

Las necesidades cognitivas de las pirámides de Maslow, por otro lado, hablan de la necesidad del orden y la búsqueda de la belleza externa para ensalzar el placer de la observación. La gratificación de contemplar algo bello es una necesidad que también puede motivar al ser humano para satisfacerse y lo podemos evidenciar en la necesidad de observar el arte o la belleza en la naturaleza.

Finalmente, nos encontramos con una cúspide adicional que relega al segundo puesto a la autorrealización de las pirámides de Maslow. Se trata de la trascendencia y es presentada en la necesidad de expandir el yo, de dejar a un lado los límites del ego e impulsar una causa desinteresada al servicio de la comunidad. Es decir, la necesidad de ayudar a otros en el objetivo de la autorrealización. Este sería el principal motivador de las personas que han llegado a la cúspide de las pirámides de Maslow. Allí podemos encontrar cómo el ser humano está en constante búsqueda de un sentido en su vida, y se podría decir que es gratificante para una persona autorrealizada, ayudar al resto para que también lleguen a tal estado de satisfacción.

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